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Miranda Huguet: Ser intern en Key

Written by Fabiola Guardado | 12 de septiembre de 2025 11:00:00 PM Z

Pocas personas pueden decir que han sido testigos del nacimiento de una institución de educación superior. Quienes fueron parte del comienzo de Key Institute, aseguran que ha sido una experiencia transformadora.

Miranda Huguet, de diecinueve años, ha sido partícipe de este proceso desde el comienzo hasta el presente, fungiendo como intern dentro del staff de la institución. Lo que comenzó para ella como una reunión informativa, la introdujo a una historia de aprendizaje, liderazgo y mucha pasión.

A continuación, comparto un fragmento de la entrevista realizada a ella por nuestro equipo.

¿Cómo fue ser testigo del nacimiento y crecimiento de Key Institute? Desde que entraste como intern ¿qué viste, sentiste, o viviste que otros pocos pudieron experimentar?

Creo que lo más impactante del nacimiento del proyecto ocurrió cuando, el 15 de agosto de 2024, vimos el logo recién aprobado; en ese momento sentí que estábamos viviendo el comienzo de algo sumamente grande. Tal vez por nuestra edad no dimensionábamos que iba a ser una universidad como lo es ahora. No sabía en lo que me estaba metiendo, pero estoy orgullosa de haber tomado esa decisión, y haber entrado al proyecto.

¿Qué aprendizajes has obtenido al haber trabajado de forma cercana con Juan Francisco Sifontes y el resto del staff? y ¿cómo los valores del staff contribuyen a la construcción del espíritu de la institución?

Creo que el estar aquí ha sido una maestría de vida. Además de hacerme entender cómo se crea una institución, también me ha sacado mucho de mi zona de confort. Ha habido muchas experiencias desafiantes en las que supe salir adelante. Sobre todo, me ha enseñado mucho sobre ser perseverante; a no tenerle miedo a los proyectos.

Francisco es un súper buen líder. Me ha enseñado cómo se manejan mesas de trabajo, mesas de procesos, y, en general, es alguien muy admirable y del que vale la pena estar cerca (no solo en el área corporativa, sino también en el resto de las áreas de la vida).

También el staff ha sido lo máximo, pues cada uno sabe trabajar en equipo, siempre apoyándose mutuamente.

¿Cómo describirías la vida diaria en Key para alguien que solo ve el lado académico? ¿Qué objetos capturan su verdadera esencia?

Key es un espacio abierto a experimentar cosas nuevas fuera de lo académico. Aprender de todos es algo que no se debería de tomar a la ligera, pues todos tienen algo que aportar. Ningún día en Key es aburrido porque te pueden aparecer proyectos de la nada.

Como dicen mi mamá y don Roberto Kriete: “Siempre rodeate de personas más inteligentes que vos”. Esta frase es muy cierta; tenés la capacidad de aprender en todo momento y de ir creciendo personalmente.

Si tuvieras que dejar un mensaje a quienes llegan después sobre lo que implica ser parte del equipo ¿qué les dirías?

Les diría que es un journey muy bonito y divertido, pero que también es desafiante (te salen proyectos de la nada).

También les diría que aprovechen cada oportunidad, sobre todo la oportunidad de formarte. Al final de esto se trata el long learning education; aprovechar cada momento que se presente. Al estar en Key, cada semana vas a tener una perspectiva diferente.

¿Qué significa realmente ser intern en Key?

Cuando empezamos como grupo de interns, lo vi divertido, pues empezamos a estar en diferentes actividades y en diferentes áreas, (vimos el tema de mercadeo, pasamos mucho tiempo en proyectos de research con Ish).

Por otro lado, ya trabajando como intern desde enero, el principio fue un reto.

Pero hoy, más que nada, siento agradecimiento. Trabajar de cerca con profesionales altamente formados, con buenos valores y que saben colaborar, es una gran oportunidad. Aprendí algo fundamental: o pierdo el miedo, o pierdo la oportunidad.

Conclusión

La historia de Key Institute no puede contarse sin los actores que han formado parte de ella desde el inicio. Miranda es una de esas voces fundamentales. Su paso en Key no solo será recordado como un rol temporal sino como una experiencia de crecimiento personal. Key se convirtió en una escuela de vida.

Miranda dejará una huella profunda en la institución y en todos los estudiantes de la primera cohorte.

Para quienes vienen en el futuro el mensaje es claro: ser parte de Key significa dejar una huella, y abrirse a nuevas experiencias.