Dicen que hay semanas que quedan grabadas para siempre, y para quienes estuvimos presentes, la Key Week 2025 fue una de ellas. Desde el primer día supimos que no se trataba de una capacitación común, sino de un viaje hacia la esencia de lo que significa ser parte del Key Institute y formarnos como ingenieros con propósito.
Todo comenzó con la charla de nuestro rector, Juan Francisco Sifontes, quien nos habló sobre las cuatro competencias del ingeniero Key: Pensamiento crítico (Critical Thinking), pensamiento creativo (Creative Thinking), comunicación efectiva y colaboración efectiva.
Nos recordó que el conocimiento técnico es vital, pero que, sin valores y criterio humano, nuestra formación estaría incompleta. Sus palabras marcaron el inicio de una semana distinta, llena de retos, reflexiones y aprendizajes.
Las primeras actividades nos invitaron a expresar de manera creativa los valores que nos identifican: integridad, servicio, respeto, innovación, empatía y excelencia. En equipos, elaboramos un mural conceptual, cómics y hasta videos cortos (estilo TikTok) que mostraban cómo estos principios pueden aplicarse en la vida cotidiana. Descubrimos que la ética no se enseña únicamente en libros: también puede transmitirse con arte, humor y trabajo en conjunto.
El segundo día, la ponencia de Katherine Albanés y Óscar Lemus nos abrió los ojos sobre la aplicación ética de la inteligencia artificial. Hablamos de dilemas como el hurto de identidad y reflexionamos sobre cómo la tecnología no reemplaza el criterio humano, sino que lo potencia cuando se usa con responsabilidad. Comprendimos que la innovación sin ética puede tener consecuencias irreversibles.
Uno de los momentos más intensos llegó en el tercer día, con el cine foro de la película Deepwater Horizon. Más allá de la trama, nos vimos debatiendo como ambientalistas, empresarios e ingenieros, analizando las responsabilidades y consecuencias de las decisiones profesionales. La posterior ponencia sobre la Categoría Ética de los actos humanos nos planteó preguntas desafiantes: ¿Es posible ser coherente y al mismo tiempo ser ético?
El cuarto día, de la mano de Verónica Ruiz, reflexionamos sobre cómo los principios éticos influyen en nuestra vida profesional. Sus ejemplos y consejos nos mostraron que cada decisión, por pequeña que parezca, puede impactar la vida de otros. Ese mismo día dimos vida a los cómics planificados, convirtiendo la teoría en práctica creativa.
Finalmente, el quinto día nos llevó a mirar hacia el futuro con el taller “Descubre al líder que tú ya eres”, impartido por la Universidad del Valle de Guatemala. Aprendimos que un líder verdadero es quien agrega valor, comunica con claridad y se atreve a dar el primer paso, sin necesidad de títulos para inspirar a otros.
La clausura estuvo a cargo de nuestro fundador, Roberto Kriete, quien nos permitió hacer preguntas y compartió su visión sobre el papel que jugaremos como ingenieros del futuro. Sus palabras fueron un recordatorio de que el éxito no se mide solo en logros, sino en el impacto ético y humano que dejamos en la sociedad.
La Key Week 2025 fue, sin duda, una semana para crecer como estudiantes, como futuros profesionales y, sobre todo, como personas que entienden que la verdadera excelencia siempre va de la mano de la ética.